El silencioso avance del Software Libre

Afiliados a la Open Source InitiativeHace ya muchos años que se viene hablando del Software Libre, Software de Fuentes Abiertas u Open Source Software (OSS) en inglés. El concepto ha sido muy bien definido por lo que no merece la pena que nos tengamos en ello. La idea de que una comunidad de voluntarios, a veces patrocinada por una o más empresas comerciales pudiera elaborar software de calidad en condiciones de competir con software comercial que requiere grandes inversiones parecía una utopía idealista. Sin embargo, veremos que no ha sido el caso.

Una de las razones por las cuales la comunidad de desarrolladores hace software libre es porque de este modo puede expresar y poner en práctica su creatividad y habilidades en el diseño y desarrollo de software. Relativamente pocas empresas hacen software, y la concentración ocurrida en el sector ha causado que un desarrollador sólo tenga la oportunidad de hacer software de base si vive en Estados Unidos y trabaja para alguno de los gigantes del software. Pero la creatividad no puede encerrarse y encontró una vía de escape. Linus Torvals dijo que había creado Linux “sólo por diversión” (just for fun). Este factor unido a los beneficios que consiguen los usuarios que lo adoptan han convertido al software libre en un movimiento que aporta gran innovación en sus productos.

Durante unos años las novedades en el software libre acapararon las noticias: RedHat, Suse, MySQL, OpenOffice y tantos otros fueron ejemplos de empresas con modelos de negocio basados en el software libre.  Actualmente hay otros temas que alimentan el periodismo sobre IT, pero no obstante el software libre ha realizado un avance silencioso pero imparable en distintos sectores de la actividad humana.

La revolución digital en el sector del consumo ha sido posible gracias a la amplia adopción de los sistemas operativos libres como base para los productos que usamos a diario.  Los sistemas operativos de Apple, el iOS que equipa a los iPhone, iPad y a los iPod, así como el OS X que equipa a los Mac está basado en el Unix de BSD y otras piezas de software libre. El núcleo de Android es Linux. Muchos televisores, discos duros multimedia, lectores de libros electrónicos, GPSs y otros gadgets que nos rodean por todas partes están basados también en Linux.

Las Administraciones Públicas de todo el mundo han sido pioneras en el uso del software libre debido al ahorro de costes al erario público y al mayor control sobre la solución y su evolución. Los grandes fabricantes de software ejercieron fuertes presiones sobre las APs para no migrar a software libre, llegando incluso a ofrecer descuentos del 100% en licencias. Pero ello no impidió casos de migraciones masivas a Linux como los de la Armada de Estados Unidos, la Gendarmería Francesa,  la ciudad de Munich, el Parlamento Francés, el Ayuntamiento de Zaragoza, y las Comunidades de Extremadura, Andalucía y Galicia son sólo algunos ejemplos del uso de Linux en las APs.

Pero el software libre va mucho más allá de los sistemas operativos. Como lo demuestran las estadísticas, el 65% de los servidores web son Apache y el 14% usan el proxy Nginx, resultando en que el 80% de los servidores web de Internet utilizan software libre.  En gestores de contenidos (CMS) WordPress, Joomla y Drupal hacen en conjunto un 75%.  En las librerías de Javascript que posibilitan las aplicaciones web interactivas, también domina el software libre, con JQuery, MooTols y Prototype encabezando la lista.  En el software para investigación científica el modelo de software libre permite que las Universidades e Institutos de Investigación compartan y reutilicen el esfuerzo de desarrollo. Como ejemplos, baste citar que en Bioinformática se utiliza software libre casi en exclusividad, como el Blast, y que en reporting y estadísticas el software de R-Project es más utilizado que los productos comerciales.

Los gigantes de Internet como Google, Facebook, Yahoo o Wikipedia usan software libre y desarrollo propio en sus enormes y escalables plataformas. La herramienta principal para el tratamiento de grandes volúmenes de información, el famoso Big Data de nuestros días, es Hadoop, un proyecto de la Apache Software Foundation, alrededor del cual se han elaborado la casi totalidad de las propuestas comerciales.

Pero incluso dentro del software comercial encontramos software libre. Según ha manifestado un asesor en software libre para la Unión Europea, Carlo Daffara, en la  Libre Software World Conference de 2012, el 35% de cualquier aplicación informática ya es software libre reutilizado. Daffara ha elaborado una metodología para estimar los ahorros en licencias, generalmente americanas, que se obtienen con el uso del software libre. Esto le permite afirmar que el software libre ahorra más de 450 mil millones de Euros a la economía europea.

Según una encuesta del INE de 2010-2011, el 75% de las empresas españolas utiliza algún tipo de software libre y más del 53% utiliza la ofimática de software libre, donde LibreOffice es la opción preferida. Son cifras contundentes que demuestran cómo las empresas y organizaciones de todo tipo van comprendiendo las ventajas del modelo de software libre y lo van adoptando.

Desde el punto de vista de la economía, el software libre es fantástico para generar trabajo local en servicios de desarrollo, personalización, integración, despliegue y soporte, como lo han comprendido las Comunidades de Extremadura y Andalucía, pioneras en su adopción. Me gustaría ver a la Comunidad de Madrid entre las primeras en el uso del software libre y no en la cola como lo refleja la encuesta del INE.

No nos engañemos. Por el modelo de negocio, en el que media el beneficio de la venta de licencias, las empresas de desarrollo de software utilizan fundamentalmente software propietario incluso cuando cuando podrían utilizar software libre. En los grandes proyectos de desarrollo de aplicaciones, aunque se contrate a una gran empresa local, ésta tiene desarrolladores en el extranjero o subcontratará el trabajo a una empresa en el extranjero donde tenga menores costes.  Pero la experiencia demuestra que los resultados no suelen ser los esperados.

En resumen, el software libre ya no es una promesa de futuro sino una realidad en el presente y su modelo colaborativo y de economía en red representa una gran oportunidad para la creación de trabajo local, ahora que la burbuja del ladrillo ha dejado un hueco enorme en España, y que los ingenieros están emigrando en busca de oportunidades en el extranjero.

Una buena estrategia de IT en las organizaciones incluye la evaluación y adopción del software libre siempre que sea posible.

Open Source vs Free Software